Vías Ópticas Nerviosas

La información visual sale del ojo en forma de energía eléctrica que se vehiculiza por las llamadas vías ópticas hasta el cerebro. Concretamente hasta la corteza cerebral posterior (occipital). Allá serán relacionadas con el resto de la información neurológica y de allá partirán los estímulos de reacción en relación a la imagen contemplada. Esta es una información múltiple: sensitiva, sensorial, motora, memoria etc.
Esta es la llamada fase de percepción visual.
De ella dependen procesos como la actitud de defensa frente a una imagen amenazante, o de satisfacción o placer frente a otra relacionada mediante la memoria con una vivencia positiva.
En esta fase se iniciarían estímulos musculares (de movimiento o equilibrio), o incluso reacciones vegetativas (viscerales internas no controlables por la voluntad. Pueden ser buenos, como por ejemplo apetito al ver alimentos que nos gustan, o malos como la sensación de náusea frente a ciertas imágenes).

La vía nerviosa comienza en la parte posterior del ojo con el Nervio óptico. Éste es la unión de los 150 millones de fibras (axones) que salen de cada uno de los fotorreceptores (conos y bastones) de la retina. En su origen (la papilla óptica) es una estructura muy delicada y sensible a situaciones adversas como por ejemplo una compresión o una falta de riego sanguíneo (como por ejemplo ocurre en el glaucoma).

Las vías nerviosas penetran el interior del cráneo, se organizan de forma coherente con las que llegan del otro ojo y viajan juntas hasta el córtex cerebral.